5 de mayo de 2008

África

----Por: Oscar Fernández----


oculom pro oculo, et dentem pro dente...

Durante veinte años he tenido un trato especial, después de haber tenido una Parusia a nivel espiritual, es decir un día domingo, descansando en mi hamaca del Jacal, a eso de las nueve de la mañana, ¡de pronto! una voz venida de los cielos me dijo: "Hijo mío, te ordeno que vayas a Verbo"

A la fecha, pasados mas de veinte años de ese hecho, que mi vida dio un giro de proporciones gigantescas, de lo cual, ni siquiera me percaté, pero el que me habló, que indudablemente fue Dios, sí hizo un plan de vida, que aun sigo sin entender, a pesar que la preparación y tratos que he tenido con él, han sido de un aprendizaje maravilloso que al día de hoy, puedo decir..."Maestro, heme aquí"

En Octubre del 2007, estando en Izabal, en el hotel del Norte, tuve otro encuentro con lo inexplicable, fue realmente precioso lo que ocurrió, pero allí, se me daba las órdenes o el propósito para realizar en lo que me queda del resto de mis días, a decir verdad con 51 años, si bien me va, me quedarán unos 15 años, pero mi salud a sido tan delicada que creo serán unos diez años, con suerte, ese tiempo, lo dedicaré a partir de Junio del 2009 a visitar el continente Negro, AFRICA, ¡¡sí!! Ese apartado lugar del mundo donde impera la ley del más fuerte, donde el asesinato es común, el hambre está matando a millones de seres humanos, donde el cinturón del Sahel habitado por más de 50 millones de seres desdichados a la espera de un pedazo de pan, en algunos casos, donde la explotación es de proporciones inhumanas, donde la xenofobia en algunas áreas es de carácter de muerte, donde la iglesia de Dios no entra, está restringido, que me recuerda el siglo XV y sus mártires.

Allí es mi lugar, allí será la prueba más grande que voy a tener en mi vida...sí aquí he pasado vicisitudes y tremendos problemas, que me han hecho aprender a movilizarme en etapas de crisis de toda índole, lo cual les puede asegurar, que aprendí a vivir con poco y hacer lo mejor con poco.

Sé que voy a un lugar donde lo más seguro es que mi muerte será en el desierto o en una tormenta de arena, o quizá comido por un cocodrilo en algún río caudaloso, o picado por una tarántula, en fin...hay millones de maneras como morir y una sola forma de vivir..."Mi escudo es mi Dios" en el me cubriré...el será quién me librara de todo, él será quién hará que cumpla mi propósito...

¡¡¡Asustado!!! Por supuesto que tengo pánico...pero le debo tanto a Él, para comenzar; mi vida, me ha salvado más de veinte veces de las propias fauces de la muerte...sé que es una aventura, que no tiene regreso, pero estoy listo para el evento y he de ir...

Qué bello es morir por una causa...no soy digno de tan alto honor, "morir por Cristo" pero lo acepté.

Continuará.

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28 de abril de 2008

Días Fatales ( Parte 3)

-----Por: Oscar Fernández-----

A veces me he preguntado si todos no somos estafadores de nuestros sueños, me asalta a mi cabeza, como un cometa perdido en la galaxia, un pensamiento obsesivo
¿No somos ladrones de nuestra vida?.

Sin ser pesimista, siendo realista, creo que somos de alguna manera una utopía gigantesca.

Me dirigí a la oficina de mi amigo de buenos tiempos de la época universitaria, le resolví., haciéndole entrega de su fortuna en un papel escrito.

¿Que pasó gato?___me dijo intrigado___

¡Tengo mis reservas, respecto al Austriaco!.___fue mi respuesta lacónica, con un dejo de decepción, pero a decir verdad, prefería una amistad de años a una ilusión de ganar USD50, 000.00 que era mi comisión por los % millones que iban a prestarles por sus activos. El tiempo en este caso, me dio la razón, ya que el tipo resultó un pájaro de cuenta, que hace mala fama a su país natal, ya que ahora ser Austriaco es sinónimo de truhán, estafador, engañador y tantas cosas más.

En la oscuridad de mi dormitorio, en la granja, me dejé vencer por un momento, encima de todos mis problemas acumulados, la escasez de dinero, las limitaciones que esa terrible situación te lleva, tenía que sumar otra pieza más a mi rompecabezas de dolores que la vida iba tejiendo claro está, que algún propósito había en todo lo que me estaba ocurriendo, tenía dos años en haber entrado a este desierto

Tenía un año de vivir en Tumbuctú, una ciudad que queda en Malí, África, precisamente en el Sahel, el cinturón de tierra más cruel del mundo entero y por cierto olvidado....así me sentía , pero extrañamente también todo este caos me fortalecía me hacía ser de alguna manera más fuerte.

Mi debilidad de carácter, iba en transformación a ser un tipo con fortaleza y dominio propio, lo que estaba pasando, lo comprendí en un segundo, en un momento, estaba bajo la prueba máxima de un Dios, que de alguna manera me preparaba para un futuro de situaciones difíciles y extremas en el continente negro...

AFRICA, me espera con las fauces abiertas, para ser perseguido por tribus que no saben nada de Dios, y es más no quieren saber de él. Estaré presente para restregárselos por toda la cara, con carácter, pero con mucho amor.

Continuará.

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