23 de abril de 2008

Socialismo, Patria o Muerte.

Por: Edgar Orellana
SE CIERRA EL CERCO DE GOBIERNOS DE IZQUIERDA.

Latinoamérica está estrechando el cerco de gobiernos de corte izquierdista, aunque ellos prefieren llamarlos socialistas, con el triunfo de Fernando Lugo en Paraguay esta tendencia está tomando fuerza y puede representar un cambio total en las políticas enfocadas a beneficiar a las mayorías marginadas.

Fernando Lugo en Paraguay, Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Tabaré Vásquez en Uruguay, Cristina Fernández en Argentina, Rafael Correa en Ecuador, Daniel Ortega en Nicaragua, Álvaro Colom en Guatemala, Martín Torrijos en Panamá, Raúl Castro en Cuba, Lula Da Silva en Brasil y si las encuestas se confirman Mauricio Funes en El Salvador.

¿Los gobiernos de derecha fallaron? ¿Es la democracia la imperfecta? Lo cierto es que hasta el momento los gobiernos que dicen llamarse socialistas no son mas que populistas, algunos de ellos vienen de mecerse en la cuna de la derecha y su discurso ha cambiado para atraer votos, falta esperar unos años para saber con certeza si el populismo es la mejor forma de gobierno y satisface las necesidades de los habitantes de esta región.

Un punto en común de los presidentes mencionados es la aversión que tienen al Presidente George Bush, misma que tratan de mostrar en cuanto se les presenta la oportunidad, hay quienes se atreven a decir que si los gobiernos de corte “socialista” están agarrando el control de estos países es debido al rechazo que sienten a las políticas intervencionistas de Estados Unidos y que las medidas de los gobiernos de derecha han abierto mas la brecha entre ricos y pobres.

Lo que provocó brotes insurgentes en el pasado ahora está llegando sin ese tipo de presión, el control del poder, militares convertidos, curas que abandonan su fe, y activistas de la derecha tradicional vestidos de comunistas son quienes enarbolan hoy la bandera del socialismo, patria o muerte.

¿Cuánto tiempo va a durar el socialismo en el poder? ¿Qué sigue después? La democracia no es perfecta pero es lo que mas se acerca al modelo de sistema ideal, a estas alturas parece que se ha resquebrajado, y ahora no es más que un modelo de gobierno prostituido, utilizado por los mismos círculos de poder de toda la vida para sus beneficios.

Los países que han sido gobernados bajo la tendencia de izquierda, enfrentan profundos problemas y lo que es peor ni entre ellos mismos se apoyan para conformar un frente común en pos de mantener la idea que el pueblo no se equivocó.

Hay mucha tela que cortar, esperemos que el tiempo sea el mejor relator de lo que sucederá con estos gobiernos que hoy se rasgan las vestiduras y se dan golpes de pecho en aparente defensa de los pobres, mientras acumulan enormes fortunas al amparo del poder.

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21 de abril de 2008

Fernando Lugo es el nuevo Presidente de Paraguay.


La transmisión de resultados electorales preliminares da la victoria a Fernando Lugo con el 40,5 por ciento, sobre Blanca Ovelar con 31,19 por ciento.

El ex obispo Fernando Lugo hizo lo que parecía imposible: sacó del poder al partido Colorado tras 61 años en el poder en Paraguay, incluida la dictadura de Alfredo Stroessner.

Según los primeros datos brindados por la Transmisión Rápida de Resultados Extraoficiales (TREP) del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), se imponía anoche con 36,5 por ciento de los votos, seguido por la colorada Blanca Ovelar con 34,8 por ciento de los sufragios y Lino Oviedo con 22,4% de las votaciones.

Pese a los temores de fraude o de incidentes, la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) destacó la alta participación y pocas irregularidades que se detectaron. Incluso, el ex presidente Juan Carlos Wasmosy reconoció rápidamente la derrota a la que calificó de “catastrófica” para el partido Colorado.
En cambio, la candidata oficialista Blanca Ovelar y el colorado disidente Lino Oviedo prefirieron el silencio bien entrada la noche, cuando tuvieron que reconocer los resultados.

“Solamente les quiero decir una frase muy corta: ¡ustedes son culpables de la alegría de la mayoría del pueblo paraguayo en el día de hoy!", dijo Lugo cuando ya los resultados se hacían irreversibles.
"Hoy podemos afirmar que los pequeños también están capacitados para vencer", añadió el flamante virtual nuevo Primer Mandatario paraguayo ante la euforia de sus seguidores.
"Quiero decirles, que el Paraguay con muchos dolores, el Paraguay de todos los rostros, el Paraguay de todos, hoy más que nunca les puedo asegurar que este Lugo que tiene corazón les quiere mucho", finalizó. Lugo es el primer ex obispo -renunció en diciembre de 2006- que accede a la presidencia de un país latinoamericano.

Sus políticas se centran en la redistribución del ingreso y en especial en la reforma agraria. Al preguntársele si guardaría respeto por la propiedad privada, el religioso respondió “que ello está garantizado por la Constitución Nacional”.

Impacto en el Mercosur

Para muchos analistas, Lugo encajaría en la tendencia continental de elegir gobernantes de corte similar al mandatario venezolano Hugo Chávez. Se dice que introduciría un viraje sustancial en la política exterior paraguaya, en este momento fuertemente alineada con Washington.

Igualmente, se espera que se aparte de la política económica de las recetas de libre mercado, para un mayor activismo estatal en la lucha contra la pobreza y la desigualdad. Recibirá una economía que creció 6,4 por ciento en el 2007 gracias a las exportaciones de la encarecida soja, pero con un nivel de pobreza que alcanza a cerca del 40 por ciento de la población.

Lugo fue a votar acompañado por Hebe de Bonafini, presidenta de la asociación Madres de Plaza de Mayo, quien llegó a Paraguay junto a la ex ministra de Economía, Felisa Miceli. Sin embargo, era la candidata oficial, Blanca Ovelar la que contaba con un guiño de la Presidenta Cristina Fernández.

Es que Lugo promete también una política mucho más agresiva en la relación con Argentina y Brasil, sobre todo en los acuerdos energéticos de Yacyretá e Itaipú, en los que Paraguay es el menos beneficiado. La promesa de Lugo de renegociar los acuerdos energéticos ha inquietado a Argentina y Brasil, especialmente por la posibilidad de que aumenten los precios de la electricidad que Paraguay les vende en dos represas binacionales.

Lugo plantea que el monto de 300 millones de dólares que Brasil le paga anualmente a Paraguay es irrisorio y que en realidad debe pagar entre 1.500 y 2.000 millones, a precio de mercado. Esa energía surte al 25% de los consumidores brasileños, particularmente a los ricos estados de Sao Paulo, Río de Janeiro, Paraná y Río Grande do Sul. "Cuando no existe un precio justo entre un país más poderoso y otro más débil, predomina el conflicto", dijo Lugo. A partir de ahí, un sector de la prensa brasileña lo bautizó el "alborotador de gallineros", y empezó a dedicar más espacio a la campaña electoral paraguaya.

Otro asunto que preocupa al "gran vecino" es el plan de gobierno de "rigurosidad" de Lugo con los llamados 'brasiguayos', los aproximadamente 500.000 brasileños instalados del lado paraguayo de la frontera para cultivar soja. El obispo prometió a los campesinos "limitar" la superficie de cultivo en zonas que consideró de preservación ambiental.

Por su parte, la presidenta argentina, buscó conquistar la simpatía de los líderes paraguayos. Apenas asumió en diciembre, visitó la represa Yacyretá, elogió la "heroica historia" paraguaya y recibió en la Casa Rosada a los tres candidatos en pugna.

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