2 de febrero de 2008

La teoría de la evolución( parte dos y final)



Por: Hugo Leonel García Montenegro
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1) En cualquier caso de evolución de una especie a otra, los seres intermedios en la cadena evolutiva, deben considerase superiores al que se encuentra abajo y por tanto, más aptos para sobrevivir y reproducirse; entonces ¿por qué no hay fósiles que puedan distinguirse “claramente” como los eslabones de esa cadena?, lo que debiera ser la norma y no la excepción.
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Es decir, de ser acertada la teoría de la evolución, debiéramos tener abundantes fósiles de culebras a las que les comienzan a surgir las patas, alas y picos, y sus escamas estén transformándose en una estructura tan compleja y diferente de ellas, como las plumas. Lo mismo debiera ocurrir en otras cadenas evolutivas, ¿Por qué no existen tales fósiles?.

2) Si las mulas hubieran desaparecido hace muchos miles de años, no es imposible que los científicos las consideraran un paso evolutivo entre los burros y los caballos, lo que sabemos que no es cierto, es un cruce entre ambos animales. Lo anterior conduce a pensar que no es posible distinguir entre los eslabones de un proceso evolutivo y especies diferentes que puedan parecerse mucho, caso que podría ser el de la cadena evolutiva entre el equipus y el caballo, que los evolucionistas consideran, uno de los mejor documentados.

Naturalmente que existen más argumentos, pero han de considerarse suficiente los anteriores, al menos para el propósito de este artículo.

Resulta inexplicable que nuestros sistemas educativos, a imitación de los de otros países “más evolucionados”, promueva el estudio, en las aulas, de la Teoría de la Evolución, como una verdad absoluta, a pesar de adolecer de tantos puntos débiles que más bien debiera considerarse una falacia que como una teoría.
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Si a la explicación del origen de la vida en la Tierra, solamente se han presentado dos explicaciones, la aquí criticada y la Creación bíblica, no alcanzo a comprender cómo, en aras de la justicia, no se permite formalmente el estudio de la segunda en nuestras aulas educativas, no como una imposición, como prácticamente se hace con la Teoría de la Evolución, sino, como es de toda justicia, al menos como una opción.

NUNCA MEJORAREMOS SI NO DEJAMOS DE CONSIDERAR COMO ENEMIGO, A AQUEL QUE MANIFIESTA SU DESACUERDO RESPECTO A NUESTROS CRITERIOS, POR DURO QUE NOS RESULTE

NOTA: El escritor de este Artículo ha escrito también el libro ALMA-ESPIRITU-FE-AMOR-MATRIMONIO, que se encuentra de venta en alrededor de 40 librerías de la capital y que contiene cantidad de otros argumentos y temas. Para pedirlo por correo desde cualquier lugar de la República, o para más información por favor llame al 2434-7817 o escriba a hugamonte@yahoo.com

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1 de febrero de 2008

Sobre la teoría de la evolución.(primera parte)




Por:Hugo Leonel García Montenegro
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Desde Darwin, los científicos plantean que la vida se presentó en el planeta surgiendo desde la materia inanimada, es decir, los átomos comenzaron a aglutinarse hasta formar “accidentalmente” los primeros compuestos orgánicos, que se concentraron en los mares en un “caldo de cultivo”, más tarde surge “de pronto” una membrana celular y nace la primera célula, con todas las complejidades que tienen aún las más sencillas.

Posteriormente las células “aprenden” a reunirse en grupos que más adelante conforman tejidos y finalmente organismos, cada vez más evolucionados, hasta llegar al hombre. Esta científica presentación, honestamente más parece un cuento de hadas o de ciencia ficción que una teoría formalmente científica.

El ADN o Acido Desoxirribonucleico en el núcleo de las células, es una maravilla en que se aglutinan cuatro únicas parejas de compuestos químicos, en millares de secuencias que constituyen un código genético, que permite el crecimiento de un nuevo ser, con su especialización de tejidos y la formación de órganos en un momento específico del crecimiento.

Lo primero que se multiplica, al multiplicarse una célula como parte de un organismo en crecimiento, es el ADN, para lo que el procedimiento seguido es tal que garantiza que la nueva molécula de ADN es idéntica a la que le dio origen. No obstante, durante la meiosis (en el padre y la madre) o proceso de preparación de las células que han de dar origen a un nuevo ser, existe la posibilidad de que el ADN se recombine y se altere parte de la información genética que portan; estas alteraciones tienen que ser necesariamente pequeñas, a criterio del que escribe, pues el sistema es tal que promueve que las características de los padres se transmitan a los hijos, es decir, el sistema de reproducción es tal que preserva las características de cada especie. Así, de gatos siempre nacerán gatos.

Entonces, contra la famosa Teoría de la Evolución, pueden blandirse los siguientes argumentos, por demás lógicos:
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1) Se regresa a la teoría de la generación espontánea, ya descartada por Pasteur en el siglo XIX.
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2La.teoría.está.salpicada.de.palabras.como.“repentinamente”,“accidentalmente, etc., sin explicar y mucho menos probar, como ocurren estos repentinamente.
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3) El sistema es tal que promueve la preservación de las características de cada especie, no la variación de las mismas. Como una máquina para fabricar clavos producirá siempre clavos.

4) Cuando el ADN, durante el proceso reproductivo, sufre alguna mínima alteración, esta afectará al crío en forma negativa, no producirá una nueva especie o un cambio menor que signifique el inicio del traslado hacia una nueva especie. De la misma manera, una máquina para fabricar clavos, jamás producirá un tornillo, o algo que tienda a ser tornillo, aun cuando opere por millones de años, lo más que producirá son algunos clavos defectuosos,

5) Si en los extremos de la cadena evolutiva se sitúan por un lado a la bacteria y por el otro al ser humano, es imposible evitar concluir en que el ser humano es “más evolucionado” o “superior” a la bacteria, pero esto no es tan fácil en todos los casos.

Los científicos sostienen que las aves evolucionaron de los reptiles, pero puede decirse que las aves son “más evolucionadas” o “superiores” que los reptiles; yo pienso que no, cada uno tiene su función dentro del conjunto al que llamamos naturaleza; así, mientras los reptiles, al alimentarse, evitan el crecimiento exagerado de otras especies como los ratones, las aves también cumplen la misión de participar en limpiar al Planeta de restos mortales.

Es decir, si ninguno de los dos puede considerarse superior al otro, ¿cómo es que uno es la evolución del otro, en el camino hacia el hombre?

NUNCA MEJORAREMOS SI NO DEJAMOS DE CONSIDERAR COMO ENEMIGO, A AQUEL QUE MANIFIESTA SU DESACUERDO RESPECTO A NUESTROS CRITERIOS, POR DURO QUE NOS RESULTE

NOTA: El escritor de este Artículo ha escrito también el libro ALMA-ESPIRITU-FE-AMOR-MATRIMONIO, que se encuentra de venta en alrededor de 40 librerías de la capital y que contiene cantidad de otros argumentos y temas. Para pedirlo por correo desde cualquier lugar de la República, o para más información por favor llame al 2434-7817 o escriba a hugamonte@yahoo.com

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29 de enero de 2008

La baja a 60 puntos.



Por: Hugo Leonel García Montenegro
hugamonte@yahoo.com
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Hace unos meses estuve en una conferencia dictada por un Doctor español en Educación, en uno de los salones de la Biblioteca Central de USAC. El tema era justamente sobre la evaluación del aprendizaje de los alumnos. En cuanto tuve oportunidad de manifestarme, hice la siguiente observación:
¿Quién evalúa al sistema educativo? Antes de pretender culpar al alumno, en forma exclusiva, por sus bajas notas, es necesario comprender que el alumno no recibe una enseñanza de primera calidad, que pueda calificarse con 100 puntos, debido a lo siguiente:
1) El español que hablan los maestros, como el del resto de la población, es cada vez más corrupto, plagado de verbos obtenidos de los substantivos de infinitivos que ya existen (como accionar por actuar, obstaculizar por obstruir, etc.), mal uso de las preposiciones, corrupción de la conjugación verbal (dijistes, por dijiste, etc., tu sos, por tu eres, etc). Substantivos mal empleados (como inversor por inversionista) y muchos otros barbarismos. Ni el Ministerio ni los sindicatos magisteriales hacen algo al respecto y esta podría ser una edificante actividad para alguien que ya bautizaron como Jodiel. No debe perderse de vista que el lenguaje es un mecanismo de comunicación que debe ser utilizado tan formalmente como posible a manera de lograr el cumplimiento de su cometido.

2) Los libros no son completamente satisfactorios respecto a su contenido y la corrección del lenguaje que utilizan. Recuerdo que cuando mi hijo mayor estudiaba la primaria, uno de sus libro definía las palabras “cuento” y “novela” de idéntica manera, lo que crea una natural confusión en el adulto, no se diga en el niño. Además, en muchos libros, las frases están mal armadas, llegando al colmo de escribir una pregunta en forma afirmativa y para avisar que se trata de una pregunta, encerrarla entre signos de interrogación, (o darle la entonación de pregunta cuando el lenguaje es hablado). Las preguntas deben empezar, en general, con el verbo o con las palabras “cuándo”, “cómo”, “qué”, etc.

3) Los maestros no están siempre bien preparados, no cultivan el hábito de la investigación (estudiar analizando concienzudamente lo que dice el libro) y el estudio constante; lo que muchos quieren es recibir cursos, muchas veces solamente para decir que merecen incrementos salariales, dado su más alto nivel de preparación.
Una de las profesoras del mismo hijo que menciono en el numeral anterior, aseguraba que los rayos atmosféricos caen siempre de arriba hacia abajo, cuando se sabe que esto ocurre sólo en contadas excepciones, la regla general es que se disparan de abajo hacia arriba.

4) Debe dejarse constancia de que mi hijo no estudiaba sino en uno de los más prestigiosos colegios del País, el Alemán. ¿Cómo será en nuestras humildes escuelas nacionales? Donde dicho sea de paso, yo estudié mis primeros tres grados de la primaria.

Con base en lo expuesto, yo me permito congratular al Gobierno actual, por lo que a mí me parece una acertada y ecuánime decisión, regresar a 60 puntos la condición necesaria para aprobar un curso, lo que además, es menos injusto con los estudiantes, a quienes no debe exigírseles más de lo que estamos dispuestos a darles.

He notado que a los “expertos” del campo de la educación no les agrada que neófitos, como yo, participen en las discusiones y puntos de vista que ellos consideran “de alto nivel”. Yo por el contrario creo que la lógica elemental, o sentido común, que desafortunadamente no es tan común pese a los títulos, debe ser quien nos guíe para la toma de decisiones, sin complicarnos con “expertos” que muchas veces, especializados en otros países, son utilizados para implantar en nuestro País, las ideas que a ellos convienen, sin importar si nos convienen a nosotros. Creo que el intercambio en cualquier campo de conocimiento de que se trate, es correcto y útil, pero lo que escuchemos, debemos filtrarlo a través de nuestro intelecto, buscando que nos sea de la mayor utilidad y no nos perjudique ni como individuos ni como nación.

Ya que estoy en el campo educativo (no educacional, tomado del inglés) deseo manifestar que la educación bilingüe, tan deseada por algunos líderes indígenas en su deseo de prominencia, no hace sino retrasar la incorporación de esos niños, a un sistema nacional que opera en español. Es mucho más difícil trabajar, y por tanto contratar, con alguien que no habla bien el español, lo que significa que estos niños tendrán problemas más adelante al intentar incorporarse a la Economía nacional.. Los educadores bilingües son más difíciles de preparar y obtener, aparte de que no pueden ejercer sino en el área donde se habla la lengua que conocen, lo que no deja de ser discriminatorio. Por otro lado, si no se habla y enseña correctamente el español, como se demuestra en los numerales anteriores, ¿cómo pretendemos enseñar otra lengua?. Así, la presión por la educación bilingüe no es otra cosa que un puro sentimentalismo que no conduce a nada bueno, mejor sería invertir los fondos que a tal esfuerzo se dedican, a que todos aprendamos a hablar y escribir correctamente el español.

Deseo concluir diciendo que la real academia de la lengua, no puede ser una institución que nos guíe en cuanto al uso correcto del lenguaje, ya que ella no lo norma, solamente lo describe, aceptando cualquier uso que la población hace del mismo. Por supuesto, es imposible evitar que cada quien hable como quiera, en cuyo caso, si el interlocutor no comprende puede preguntar o pedir aclaraciones, pero este no es el caso del lenguaje escrito, que debe ser correctamente normado.

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26 de enero de 2008

El hábito de la lectura.



Por: Hugo Leonel García
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El concepto de cultura ya cambió, es decir, no podemos seguir leyendo el Quijote de la Mancha. En el siglo IXX y parte del XX, dado que no había TV, ni tanto conocimiento científico, un hombre culto era un payaso (lo cual digo con todo respeto) refinado, es decir, aquel que entretenía y cautivaba, con su conversación, la atención de los escuchas, con el propósito de pasar, juntos, buenos ratos.

Debe comprenderse además que hay varias clases de lectura:

Literatura: (cuento, novela, poesía) Esta clase de lectura adolece del inconveniente que, en general, solamente deleita al alma, es decir, le provee ratos de esparcimiento. Muchos poetas hablan del alma y del espíritu, pero ni idea tienen de qué es eso ni la diferencia entre una y otro. No debiéramos promover la lectura sólo porque sí, es necesario comprender que ésta, no sólo puede resultar en una pérdida de tiempo, sino puede incluso hacer daño, como las novelas con imágenes. Mucho de lo que se lee responde más bien a un esfuerzo publicitario y no a que realmente lo que se publicita sea educativo, así como se hace triunfar a los ídolos de la actuación, que sin publicidad, nada son.

Quise leer el Quijote y me percaté que es una serie de historietas con poco mensaje, cuando habla del amor se refiere a las pasiones sentimentales, más que al amor verdadero. Si se lee a Cohello, pues..., aparte de ser palabras bonitas, los mensajes no siempre son veraces. En general, la literatura adorna con un montón de palabras que constituyen libros, para transmitir un mensaje confuso y difícil de ubicar entre tanta palabrería, Lo digo por Cien años de Soledad y El Señor Presidente.


Hacen descripciones de lugares que no pueden comprenderse, porque no son completas, no son claras y correctamente presentadas y se utilizan modismos locales. Julio Verne, en 20,000 leguas de viaje submarino, hace descripciones de lo que imaginariamente ve a través de las ventanas del submarino en que viajan, pero ¿qué se entiende de tantos nombres "científicos" inventados por él? En general pensaría que esta clase de lectura es pérdida de tiempo, salvo para los vendedores de libros.

Ciencia ficción: Con los mismos problemas que la lectura meramente literaria, tiene al menos la ventaja de permitirnos vislumbrar el futuro, a través de la mente de una persona con mayor preparación científica y de poder imaginar la forma de vida del futuro, lo que, eventualmente, podría ser de alguna utilidad.
Ciencias: Este es quizás el campo que junto al de la Biblia debiéramos promover, no obstante que requiere mayor esfuerzo analítico. Tiene dos ventajas, dependiendo del área de investigación:

1) Agilizan la mente y amplifican no solamente el poder analítico sino la capacidad analítica o tamaño de los problemas que se analizan; y

2) Nos permiten conocer cada vez mejor el Universo en que habitamos.

En cuanto a los libros formales de este campo son muy correctos y claros, particularmente los escritos en ingles, debe promoverse mejores libros en español para nuestros escolares y público en general, de tal suerte que se facilite este aprendizaje.

Son parte de estas disciplinas, la Matemática, Química, Física, Biología, Astronomía, Geografía Física, Ciencias de la Cibernética (computación), etc. Es aquí donde debiéramos encaminar nuestros esfuerzos por promover la lectura

Religión o pseudos-espiritualidad: Debe comprenderse que, en términos generales, las religiones presentan mensajes desorientadores, toda vez que cada una se basa en dogmas y doctrinas propias de cada religión. Si fueran verdaderas, todas serían iguales, pues la verdad – sobre todo, la verdad absoluta de Dios – es sólo una.


Por otro lado, son los libros peor escritos y peor traducidos al español, que he leído, contienen verdaderos absurdos y frases tan mal armadas que, o no pueden comprenderse, o su comprensión cuesta un verdadero esfuerzo.

Tengo algunos documentos, que han de creerse por fe, no en Dios, sino en el que escribe, que son un verdadero horror. Y como no quiero hablar tan mal de todos, debo decir que los menos extraviados son los Testigos de Jehová, al mismo tiempo que aclarar que huí de las religiones, por las causas que explico.

Espiritualidad: Debe comprenderse que en la dimensión espiritual, aquella donde viven los espíritus, hay dos bandos en conflicto, el de la luz y el de la oscuridad; al primero me referiré en el siguiente apartado y, en cuanto al segundo, debe decirse que, para poder distinguir cuál pertenece a la oscuridad y rechazarlo, es necesario conocer a Dios.

No siempre es tan fácil distinguir este tipo de la mala lectura como en el caso de la pornografía, por ejemplo.

Espiritualidad que viene de Dios: Esta solamente puede aprenderse en la Biblia, por lo que el Estado debiera promover foros de científicos espirituales con la idea de promover la correcta interpretación de la Biblia. Es imposible lograr, con esfuerzos meramente humanos, el mundo ideal que todos soñamos, donde haya paz, tranquilidad, honestidad, limpieza, conocimiento, comodidad, etc. Y es imposible porque no damos a Dios, que sólo conoceremos a través del estudio analítico concienzudo (escudriñar) de la Biblia, el lugar prioritario que le corresponde en nuestras vidas.

Como un avance, quiero narrar, con todo respeto, que la Teoría de la Evolución es tan absurda que no me explico como aún no se descarta; otra vez fanatismo religioso, es decir, dogmas y doctrinas humanas a las que la gente se aferra de una manera increíble, negando su capacidad de pensar. Es mi intención escribir un libro al respecto.

Con este documento sólo pretendo probar que el hábito de la lectura es bueno o malo, dependiendo de lo que leamos y suministra algunos criterios que permitan aprender a seleccionar las buenas lecturas.

Prioridad uno debe ser el preocuparnos por hablar tan correctamente como es posible, ya que pensamos y escribimos en el idioma que hablamos y, si lo hablamos mal, nuestra mente será desordenada y le costará mas la lectura y la escritura de libros que cooperen con nuestra constante superación.

Debe comprenderse que el lenguaje es un mecanismo de comunicación que no debe corromperse o terminaremos no comprendiéndonos unos a otros.

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25 de enero de 2008

El lenguaje, un mecanismo de comunicación.



Por: Hugo Leonel García
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Cada vez es más difícil comprender los noticieros, dado el mal uso de las preposiciones, nuevas palabras creadas arbitrariamente, sin razón alguna” por algún “genio” (gente común), verbos obtenidos de substantivos que corresponden a verbos ya existentes, etc., etc. Lo triste es que el problema se presenta no solamente en los noticieros sino en prácticamente en todo tipo de comunicación, verbal y escrita, a nivel personal y colectivo.

En relación con la educación, me preocupan tres aspectos:
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1) El lenguaje, cada vez más corrupto aún entre los maestros y especialistas en el campo de la educación, sin distinción alguna respecto a los no pertenecientes al gremio, deja de ser eficiente como medio de comunicación, en este caso particular, como medio para transmitir la educación a nuestros educandos. El Ministerio no hace nada al respecto.
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2) Muchos maestros, en todos los niveles, se conforman con peor repetir lo ya mal escrito en los libros de texto y al preguntarle los alumnos, repiten casi exactamente lo mismo de la primera explicación, y luego, cuando es la tercera vez, algunos maestros responden con frases como “¿eres tonto?”.

Creo que es necesario que nuestros maestros hallen el tiempo para esforzarse en comprender concienzudamente lo que han de explicar y luego, se esfuercen también en encontrar varias formas "diferentes" de explicar lo mismo. El esfuerzo requerido, con la experiencia adquirida se hará cada vez menor.
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3) ¿Cómo es que si el Ministerio no se esfuerza concienzudamente en estos aspectos, eleva la nota de aprobación a 70 puntos?

Pienso que el Ministerio se dedica principalmente a esfuerzos Administrativos y a “capacitar” a los maestros a través de cursos que lo único que SÍ hacen es otorgar un diploma, no hay la certeza de la transmisión de conocimientos, esfuerzos muy loables por cierto, pero está dejando en el tintero el cultivar en sus maestros esa sed de conocimiento y de compartirlo, sin la que no son verdaderos maestros.

Por supuesto que el esfuerzo es arduo, y debe realizarse a nivel personal, por lo que el Ministerio debe apoyar formalmente a la gente, en general, no solamente maestros, con estas inquietudes o disposiciones de ánimo y estimular a los demás.

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22 de enero de 2008

A los matrimonios.



Hugo Leonel García Montenegro
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Nuestros pensamientos, o modos de pensar, se moldean a través de nuestra experiencia de la vida en el mundo, (este siglo o tiempo) y Jesús nos dice:
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Romanos 12:2.

Los pensamientos y proyectos para la vida, forjan de alguna manera nuestro comportamiento y nuestras actuaciones, las cuales deben ser tales que lleven felicidad a los que viven con nosotros, principalmente al cónyuge y a los hijos, a quienes decimos amar y que son merecedores de todo sacrificio (amor del espíritu), por lo que la transformación de nuestro entendimiento es una tarea que debemos esforzarnos en realizar. También Jesús nos dice como: derribando argumentos (para amparar nuestro mal comportamiento) y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, 2 Corintios 10:3.

Si nuestros pensamientos obedecen a Cristo y no al mundo nuestro comportamiento ha de cambiar a la forma en que debemos hacerlo. Para poder obedecer a alguien, necesitamos conocer la voluntad de ese alguien, por ello el Señor manda:
Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Juan 17:3

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; Juan 5:39.
La importancia de la vida eterna en cuanto a nuestras actitudes, es que si la obtenemos, la comenzamos a disfrutar desde ahora y ello se refleja en nuestro comportamiento, lleno de paz (de Cristo) y gozo, lo que bendice a los seres humanos que nos rodean o familia.

El argumento común que se esperaría de los involucrados en un matrimonio, ante lo planteado es: "Ah sí, ¿y por qué he de ser yo el que cambie y no el otro?, si yo soy… etc.(una lista de nuestras virtudes)". La pura verdad es que al único ser humano que cada uno de nosotros puede modificar es a uno mismo, jamás seremos capaces de imponerle nuestra voluntad al comportamiento de otro adulto, por ello Jesús dice:
¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. Mateo 7:5.

El Señor indica también como debe ser la estructura del hogar a la que ambos cónyuges deben ceñirse
Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, Efesios 5: 22 a 25.

Estos versículos nos presentan una interesante analogía respecto a la relación matrimonial, compara a la cabeza con el marido y al cuerpo con la mujer:
La cabeza dirige los movimientos del cuerpo cuidando que este no se lastime por ningún motivo, o se exponga a ser lastimado por un agente externo. Es claro que para que esta protección pueda manifestarse, el cuerpo obedece a la cabeza en todo. De la misma manera, según Dios lo manda, el marido es director y protector de la mujer, pero ella debe obedecerle en todo. Cabeza y cuerpo son una sola carne, al igual que marido y mujer, lo cual debiera impedir que se separen, pues entonces el matrimonio muere y los tiernos e inocentes hijitos, que no pueden impedirlo, por más lagrimas que derramen y angustias que manifiesten, y a las que en la mayoría de los casos, los cónyuges suelen ser insensibles.

Un nuevo matrimonio puede ayudarnos a sobrellevar nuestra soledad, pero de ninguna manera desaparecen los compromisos con los hijos de un matrimonio anterior, ni elimina necesariamente los conflictos con el ex-cónyuge (por el cumplimiento de una pensión, por ejemplo), tampoco significa necesariamente que con el nuevo cónyuge la situación será mejor, podría ser aún peor. Un nuevo trabajo no siempre es perfecto comparado con el anterior, muchas veces es peor.

La mujer desea ser amada tiernamente y el marido obedecido, pero cabe preguntarse: ¿Cómo puede amarse tiernamente a una mujer agria, rebelde, dominante, abusiva y pendenciera? ¿Cómo puede amarse y obedecerse a un varón grosero, desconsiderado y despótico?

Si nos casamos para vivir juntos, amándonos con sacrificio y ternura, para procrear y cuidar de los hijos, pensando en un hogar idealmente perfecto, donde todo sería color de rosa, debiéramos esforzarnos en lograrlo, aportando cada uno, en obediencia a Dios, lo que a cada uno corresponde, aunque ello signifique que debamos sacrificar una parte de nuestro yo, emulando el sacrificio de Cristo por nosotros. Puede lograrse pero, no hay otra forma que no sea el sometimiento a la voluntad de Dios, dejando de lado nuestros pensamientos y voluntad.

NOTA: El escritor de este Artículo ha escrito también el libro ALMA-ESPIRITU-FE-AMOR-MATRIMONIO, que se encuentra de venta en alrededor de 40 librerías de la capital y que contiene cantidad de otros argumentos y temas. Para pedirlo por correo desde cualquier lugar de la República, o para más información por favor llame al 2434-7817 o escriba a hugamonte@yahoo.com

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18 de enero de 2008

Disparos al aire



Por: Hugo Leonel García Montenegro
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No muy frecuentemente, pero se lee en los medios de comunicación que alguien es matado por una bala que inesperadamente le golpeo. En las películas se ve a los héroes policíacos haciendo disparos al aire con el propósito de amedrentar a los delincuentes, y a los vaqueros, con el propósito de asustar al ganado, o en fiestas y jaripeos.
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Este mal ejemplo no solamente pudieran ser imitado por nuestros policías sino por nuestra ciudadanía en general (ya se detuvo a un diputado que disparaba al aire), sin percatarse del peligro que ello significa.
En la física elemental se aprende que un proyectil que se dispara hacia arriba (o con algún ángulo de inclinación), en ausencia de aire, es decir, en el vacío, regresa al suelo o más bien, a la altura o nivel de donde fue disparado, con la misma velocidad que la que tenía al instante de salir del cañón, al momento del disparo; si el proyectil cae a un nivel más bajo que el del disparo, por ejemplo, en un barranco u hondonada, su velocidad será aún más alta que en el instante de salir del cañón.

Si el disparo se hace bajo condiciones reales, en ambos casos el proyectil tendrá, al caer, una velocidad inferior a las condiciones de vacío antes descritas, pero de todas formas será mortal si alcanza a alguien en un órgano vital y podría arruinar la vida de alguien que no matara, condenándolo, por ejemplo, a una silla de ruedas por el resto de su vida.

Así, el que escribe recomienda, respetuosa y humildemente, a todos aquellos que disparan armas, que no disparen hacia arriba, pues podrían matar o lisiar a alguien; si necesitan disparar para amedrentar, que lo hagan hacia abajo, de modo que el proyectil penetre en la tierra.

También me permito recomendar al Ministerio de Gobernación el hacer del conocimiento del público en general este peligro y el de promover severas sanciones a quienes incurran en lo que debiera ser un delito, disparar al aire.

NOTA: El escritor de este Artículo ha escrito también el libro ALMA-ESPIRITU-FE-AMOR-MATRIMONIO, que se encuentra de venta en alrededor de 40 librerías de la capital y que contiene cantidad de otros argumentos y temas. Para pedirlo por correo desde cualquier lugar de la República, o para más información por favor llame al 2434-7817 o escriba a hugamonte@yahoo.com

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17 de enero de 2008

Nuestra constitución interior.



Por: Hugo Leonel García
Referencias de la Biblia Reyna valera revisión 1960


Algunos religiosos sostienen que estamos integrados por tres partes, basados en:
Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.
[1] Tesalonicenses 5:261.

Otros piensan que nuestra naturaleza es dicótoma, alma y cuerpo. El problema real es que ninguno de los dos grupos es claro en su presentación y no alcanzan a definir la diferencia entre el alma y el espíritu, siquiera con mediana claridad.

Mi parecer es que ninguno de los dos está equivocado, siempre que se analice la situación de la siguiente manera:

Afirmo que estamos integrados por una parte material o cuerpo y una inmaterial o alma, lo cual asevero basado en:
Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. Mateo 10:28.

Aquí se habla del ser humano como constituido por dos partes (alma y cuerpo) que pueden ser destruidas conjuntamente o sin que el alma muera y alcance la vida eterna después de la resurrección; además, cuando Elías, obedeciendo instrucciones de Jehová, vivió con la viuda de Sarepta, el hijo de ella murió y Elías (después de orar a Dios),

Y se tendió sobre el niño tres veces, y clamó a Jehová y dijo: Jehová Dios mío, te ruego que hagas volver el alma de este niño a él. 22Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió a él, y revivió. 1 Reyes 17:21 y 22.
Elías presenciaba el cadáver o cuerpo muerto de un niño, y pidió que su alma (no su espíritu), es decir, su parte inmaterial, volviera a la parte material (cadáver) del niño.

Así, es posible establecer que estamos constituidos básicamente por dos partes, cuerpo y alma. Pero, entonces, ¿que es del espíritu que se menciona en 1 Tesalonicenses 5:26?, será mejor que se explique más adelante, en este mismo documento.

Veamos, antes de continuar, lo que espíritu significa:
En el lenguaje común (ningún diccionario lo explica claramente), básicamente esta palabra significa vitalidad, energía, fuerza impulsora o vitalidad que mueve a una persona o evento; por ello decimos que una persona es de espíritu (fuerza que lo impulsa) celoso, o valiente, o aventurero; también decimos que no se siente el espíritu navideño (vitalidad de la navidad) o de cualquier otro evento.
También decimos de un atleta, que tiene espíritu de vencedor, para expresar que su energía interna total (mental y física) lo impulsan poderosamente a obtener la victoria cuando compite. Naturalmente, la vitalidad o espíritu interior no es la misma que la que mostramos a los demás y para distinguirlas, emplearemos dos conceptos nuevos: vitalidad interior o espíritu-yo, o simplemente yo, y vitalidad exterior o espíritu comportamiento.

Yo me doy perfectamente cuenta, en mi propio ser, y espero que los demás también, que nuestra alma se divide en tres partes básicas, corazón (nuestra memoria), centro o núcleo del alma; yo o espíritu yo, la persona interior, que percibe su propia existencia y todo lo que ocurre a su alrededor, administrando además al ser completo; y mente, un instrumento al servicio del yo, que le permite analizar la información que proviene del exterior, compararla con la que tiene en su corazón (memoria) y desecharla o retroalimentarla al corazón, según lo que al yo (persona) parezca conveniente.
Este funcionamiento del ser completo se ilustra en:
Examinadlo todo; retened lo bueno. 1 Tesalonicenses 5:28.

Debe aceptarse, por simple lógica, que el comportamiento de un individuo es el resultado de todo lo que aprendió (almacenó en su memoria o corazón) durante lo que lleva vivido, por ello, el Señor dice:
El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca. Lucas 6:45.
Que el corazón sea nuestra memoria, se ilustra además en:
Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;
Porque de él mana la vida. Proverbios 4:23.

Se refiere a que de lo que almacenemos en nuestra memoria (corazón) dependerá la vitalidad o espíritu de nuestro yo, vitalidad que se manifestará hacia fuera, a través del cuerpo, constituyendo nuestro espíritu comportamiento o simplemente comportamiento.

Ahora es posible explicar el primero de los versículos incluidos al inicio, o sea:
Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24Fiel es el que os llama, el cual también lo hará. 2 Tesalonicenses 5:26.

El espíritu se refiere a nuestro comportamiento, el alma se refiere a nuestra parte interior, que de una u otra manera se percibe en el cerebro (no en un dedo) y el cuerpo, es obvio.

COMENTARIOS:

1) Lo expuesto me parece completamente claro y lógico

2) Los religiosos que conocen estos criterios, se oponen a discutirlos y no me han dejado saber si les parecen ilógicos y por qué. No los aceptan, simplemente se aferran a su fe dogmática, aquella que sostiene el grupo al que pertenecen, como si hubieran vendido su alma a tal grupo y no a Dios, igual que muchos políticos a su partido.

3) Ruego a los religiosos, respetuosamente y en el nombre del Señor, que honestamente consideren la conveniencia de aceptar estos criterios, en nada contradictorios con la Biblia, y otros que puedo exponer, a efecto de ir formando un solo cuerpo de Cristo, en vez de tantos pedazos (en religiones pseudos cristianas que sostienen diferentes doctrinas).

De esta manera, serían además, más efectivos (eficaces) y eficientes (al exponer criterios claros y fáciles) en la consecución de sus supuestos fines: SALVAR ALMAS PARA CRISTO.

NOTA: El escritor de este Artículo ha escrito también el libro ALMA-ESPIRITU-FE-AMOR-MATRIMONIO, que se encuentra de venta en alrededor de 40 librerías de la capital y que contiene cantidad de otros argumentos y temas. Para pedirlo por correo desde cualquier lugar de la República, o para más información por favor llame al 2434-7817 o escriba a hugamonte@yahoo.com

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11 de enero de 2008

Una mejor forma de enseñar matemáticas (cuarta parte y final)


Por: Hugo Leonel García
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Para concluir, deseo compartir con ustedes una experiencia que salvó mi vida del fracaso, una experiencia que motivada por mi Padre celestial, quien sin yo saberlo me cuidaba desde niño, se manifestó a través de un maestro de dones especiales y a quien amé tiernamente con mi corazón de niño y más tarde tuve la oportunidad de ser su amigo y lo amé también con mi corazón de hombre, tanto que se me humedecen los ojos mientras escribo, lamentando que mi inmadurez de entonces no haya permitido una relación más estrecha y a quien, en mi incipiente vejez, recuerdo con cariño, admiración y respeto: se trata de DON OSCAR KLEE FLEISHMANN (QEPD), a quien me encantaría que algunos de ustedes hayan conocido. La experiencia es la siguiente:

Cursé del primer al tercer año de primaria (en ese tiempo no había pre-primaria) en las Escuelas Públicas de la cabecera departamental de Jutiapa, debido a que mi padre, Dr. José Miguel García Valle (QEPD), en esa época fue nombrado Director del Hospital General de aquel Departamento.

Como era lógico según el mundo, tratándose del hijo del único Médico del pueblo, yo gozaba de una prebenda de la que ni siquiera me percataba: sin casi necesidad de estudiar, mis notas eran siempre 9 o 9.5 (de 10), de modo que todos, seguramente mis padres también, creíamos que yo era un excelente estudiante.

Cuando nos trasladamos a la Ciudad de Guatemala, mi profesor de aritmética resultó ser un grato maestro (ya mencionado), un hombre dulce, de una personalidad firme, aunque muy mesurado, extremadamente refinado en sus modales y que gozaba indudablemente del don de la enseñanza, nos conquistaba a todos narrándonos cada sábado un capítulo de los libros de intriga y misterio detectivescos, escritos por Ellery Queen, claro está, si nuestro comportamiento durante la semana había sido aceptable. A las dos semanas de estar yo en su clase, se había percatado de que yo era de los más haraganes, como comúnmente se dice.

Me llamó y, aunque no recuerdo bien la conversación que sostuvimos, me dijo algo como lo siguiente: “García, usted tiene cara de listo ¿por qué no estudia?, estoy seguro de que usted puede; yo, rojo de vergüenza, a pesar de no saber que era un haragán, le prometí que estudiaría y sería el mejor de la clase, lo que no creo haber logrado del todo, pero a partir de la siguiente semana, estuve en el grupo de los mejores.

Esta anécdota la narro no solamente en agradecimiento a quien salvó mi vida, sino también para ilustrar la importancia del papel del maestro en la vida de sus pupilos, como forjadores de seres humanos, con la idea de que aquellos de ustedes que aún no se han percatado de la gran influencia que tienen sobre sus alumnos, quienes en muchas oportunidades los consideran un heroico ejemplo a seguir, lo hagan ahora, y se esfuercen por entregar a sus niños lo mejor de su vida y de su esfuerzo, es decir, el amor del espíritu, aquel amor sacrificado con que Cristo nos amó y nos ama.

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10 de enero de 2008

Una mejor forma de enseñar las matemáticas(tercera parte)



Por: Hugo Leonel García
hugamonte@yahoo.com
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Un comportamiento común del estudiante es que, cuando se enfrenta a un concepto que le resulta incomprensible, lo rehuye y pospone en vez de enfrentarlo, hasta el momento en que la crisis se presenta, y esto perfectamente podría ser un mal hábito aprendido desde la niñez, durante el estudio de las matemáticas, pues, cuando el niño no comprende un concepto, pese a que se le ha explicado varias veces, rehuye la presión afirmando que ya comprendió y pretende pasar al siguiente tema sin haber comprendido el anterior, la presión cede por un corto período, pero pronto se da cuenta de que el nuevo concepto resulta más difícil de comprender, pues necesita la comprensión del anterior para poder comprender este; si el fenómeno subsiste, el niño pronto rehuirá las clases y los exámenes serán un verdadero martirio.

Ante la presión del compromiso con sus padres y la de no ser considerado el tonto de la clase por sus compañeros y el maestro, su única alternativa es aprobar los exámenes, y entonces se esfuerza tenazmente por aprender todo de memoria, con la esperanza de poder repetirlo durante el mismo, como un loro que no comprende lo que dice. Si lo logra, habrá salido del apuro, pero sabe que tendrá el mismo problema para el próximo examen o el próximo año.

Si no lo logra, tendrá que enfrentarse al fracaso y si le ocurre repetidamente, abandonará el esfuerzo y declarará que él es un inepto “que no sirve para las matemáticas”, declarándose un derrotado en este aspecto, comportamiento que fácilmente puede adoptar después en otras áreas de la problemática de la vida. Lo peor de todo es que probablemente, por tenacidad logre graduarse de maestro y ¿que maestros forjará él?, haciendo víctimas a los niños que le toquen, como fue él víctima de su maestro.

Aprovecho la oportunidad para manifestar que es fácil comprender que, de nuevo, resulta indispensable rediseñar nuestros métodos de enseñanza y toda la estructura educativa del estado, A efecto de que se forjen maestros que de verdad respondan a tal calificativo.

Cuando estudiaba el álgebra elemental conocí otros intentos de rehuir el problema: “Yo para qué debo aprender matemáticas si estudiaré psicología (o derecho)”, ahora comprendo que alguien escoja su profesión pretendiendo huir de las matemáticas. Más triste aún resultó que no hubiera algún profesor con alguna sabiduría y amor para responderles adecuadamente, para responderles que las matemáticas nos serán útiles más adelante, en cualquier aspecto de la vida, pues constituyen un gran entrenamiento para la mente, que será útil en el estudio de cualquier otro tema, enseñándonos a analizar y encontrar respuestas, que somos los adultos, los que vamos adelante, los que estamos más capacitados (o menos incapacitados) para saber lo que los niños de hoy necesitarán al crecer, y por último para preguntarles ¿cómo sabes lo que estudiarás, si aún no conoces todas las opciones?.

En fin que hablando en términos generales, nuestro sistema educativo deja mucho que desear pero, de la misma manera que debemos esforzarnos por mejorar nuestra relación padre-hijo, los maestros deben esforzarse tenaz y honestamente por mejorar la relación maestro-alumno, esfuerzo que corresponde al maestro por ser más diestro y experimentado que su pupilo, porque él ya fue alumno y conoce las dificultades a las que se enfrentó para aprender, porque devenga un salario para que el niño aprenda, además de que como cristianos, estamos obligados a sacrificarnos por el prójimo (amor del espíritu). Para lograrlo, me permito sugerir algunos caminos que espero puedan considerarse claros y prácticos:

a). Comprender que la tarea, la meta, no es devengar un salario mediante la asistencia a dar la clase y mal repetir lo que el libro explica mal, sin comprenderlo en absoluto o no completamente, ¿cómo puede enseñar lo que no comprende?, la tarea es lograr que el alumno comprenda y aprenda

b). Esforzarse por comprender claramente los temas a impartir, comprando otros libros, preguntando, meditando y en fin, dedicar tiempo a su tarea, la que cada vez será más fácil. Además, debe siempre pensar en la forma (encontrar las palabras y frases que inequívocamente transmitan el mensaje) en que se lo explicará a sus alumnos, con sus propias palabras y tratando de encontrar diversas formas de hacerlo. Lo que constituirá también, un excelente ejercicio para su intelecto.

c). Debe asegurarse de que el niño comprenda el significado de sus palabras, teniendo en cuenta que, en general, el niño no puede explicar la causa de que no comprenda, es decir, no se trata de repetirle y repetirle, sino de indagar la causa que le dificulta la comprensión y ayudarle a superarla una vez encontrada. La experiencia así adquirida facilitará la tarea de ayudar a otros niños.

d). Comprendidos por el niño los conceptos, debe seleccionarse ejercicios que al principio permitan al niño aplicar lo que aprendió, lo que mejorará aún más su comprensión y memorización, a la vez que mejorará su destreza, para luego buscar tareas o problemas más complejos que lo obliguen a enfrentarse a situaciones diferentes (nuevas), que a su vez, lo obliguen a esforzarse mentalmente en su análisis.

e). El maestro debe lograr que, particularmente el estudio de las matemáticas, sea considerado por el niño como un juego en el que se trata de resolver interesante rompecabezas, cuya aplicación en la vida no puede comprenderse ahora, pero que se comprenderá más adelante, cuando requiramos de las destrezas mentales que ahora se creen y desarrollen.

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9 de enero de 2008

Una mejor forma de enseñar las matemáticas.(segunda parte)


Por: Hugo Leonel García Montenegro
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Cuando cursaba el cuarto o quinto año de primaria, debía pasar a pie por el Cerrito del Carmen de camino hacia el colegio en que estudiaba; allí encontraba muy a menudo a muchachos y muchachas de entre 15 y 20 años que se esforzaban tenazmente por aprender de memoria las matemáticas, como alternativa ante su falta de comprensión de las mismas (culpa más bien del sistema educativo que de la falta de esfuerzo de ellos mismos), para poder aprobar un próximo examen, en un esfuerzo que, años después, comprendo que es completamente estéril.

El estudio de las matemáticas, que permite además acrecentar la capacidad de nuestro cerebro en todo sentido, así como muchas otras ciencias como el Lenguaje (matemáticamente estudiado), la Química, Física, etc., por ejemplo, no deben aprenderse memorizándolas exclusivamente, deben además analizarse y comprenderse, esfuerzo para lograr lo cual, es al que nuestras entidades educativas debieran dedicarse. Un par de ejemplos ayudarán a comprender lo que quiere decirse:

1). Al hablar de los números quebrados (a los que no debiera llamarse fraccionarios, para evitar confusiones), los niños aprenden de memoria que el denominador del número quebrado da nombre a la fracción y se escribe abajo de la línea del quebrado y el numerador indica el número o cantidad de fracciones y se escribe arriba de dicha línea.

Cuando fui niño me costó comprender, quizá porque nadie lo explicó, que el verbo denominar significa dar nombre a algo; de la misma manera que alguien denominó silla y mesa a los objetos que conocemos con esos nombres, así como denominó perro, gato y vaca a los animales que con tales nombres distinguimos, es necesario que el niño comprenda, con toda claridad, que la palabra fracción no se refiere al número quebrado, lo cual sembraría confusión, sino solamente a uno cualquiera de los pedazos o fracciones en que se ha dividido la unidad.

Una alternativa para facilitarle la comprensión al estudiante podría ser comenzar enseñándole que a cada una de las fracciones resultantes de partir la unidad en cuatro (una hoja de papel, por ejemplo), la llamamos un cuarto, como forma abreviada de decir “una cuarta parte”; que podría escribirse en forma aritmética como 1/4, como 14, como 14 o como 1º4, que solamente es necesario ponernos de acuerdo en la forma en que queremos todos los miembros de la clase, referirnos a ella y que en todo el planeta ya se adoptó (acepto o convino en usar) la primera, por lo que conviene que nosotros adoptemos la misma forma.

De la misma manera podríamos enseñarles que, cuando tenemos una cantidad de tres fracciones llamadas cuartos, podemos también escribirlo en alguna de varias formas: 3(1/4), 3.1/4, 31/4, 3º1/4, o 3/4, y como lo conveniente es que nosotros adoptemos la última de ellas. Ahora podremos explicarles más fácilmente que nombres, y por qué, tiene cada una de las partes del número quebrado y cual es la razón de tales nombres.

2). De la misma manera yo aprendí que, para poder sumar o restar números quebrados, era necesario reducirlos primeramente a un denominador común; a mí me costó bastante la comprensión del concepto (lo logré hasta la universidad). Situación que estimo que ocurre a la mayoría de los niños, pues no creo haber sido especialmente haragán o torpe, sino porque a esa edad, un niño no conoce el significado cabal de muchas palabras; así que, sin mucho comprender lo que hacía, aprendí de memoria la rutina necesaria, lo que motivó que, una vez ganado el examen, único motivo de mi esfuerzo, se olvidara todo totalmente; es decir, tanto el Sistema Educativo como yo, perdimos lastimosamente el tiempo, resultando lógicamente que el culpable al que debemos modificar, es el Sistema Educativo.

Estoy convencido de que una forma más fácil de transmitir el mensaje es ilustrar previamente al niño con algunos ejemplos de uso común, como sería ponerle a sumar una silla más dos mesas más un ropero; el niño inmediatamente responderá “cuatro” pero también inmediatamente percibirá la dificultad de decir “cuatro ¿qué?”.

Ahora que él tiene un conocimiento intuitivo del problema, podemos explicarle —y él inmediatamente comprenderá— que su dificultad consiste en que no sabe si decir mesas, sillas o roperos, es ahora el momento de explicarle que dicha dificultad se resuelve encontrando un nombre que les sea común (es decir que sea aplicable indistintamente a los tres objetos) comprendido lo cual, muchas veces el maestro encontrará que el mismo niño sugiere la palabra “muebles”, momento en que debe explicársele que este es un denominador común para los otros tres (mesa, silla, ropero); ahora será fácil trasladar el mismo concepto a los quebrados, es decir, a los nombres de las fracciones.

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8 de enero de 2008

Una mejor forma de enseñar las matemáticas.(primera parte)



Por: Hugo Leonel García Montenegro
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Cuando nuestro Dios, Jehová, creó el Universo, simultáneamente creó todas las ciencias, entre ellas las matemáticas, situación que se manifiesta de muchas maneras, por ejemplo:

1) Las leyes que rigen el movimiento de los cuerpos celestes,

2) Las que rigen el movimiento de los electrones en los orbitales alrededor del núcleo,

3) Las que rigen las proporciones entre los elementos químicos para formar todos los compuestos químicos (sólidos, líquidos y gaseosos) que conocemos.

4) Las que rigen los comportamientos de los campos Gravitacional, Magnético y Eléctrico, etc., todas las cuales pueden expresarse y explicarse a través de las matemáticas, que no solamente Él creó, sino nos permite ir conociendo paulatinamente a pesar de nuestra pequeñez.

Es decir que, en Su infinita bondad, Él nos permite percibir su Universo, no solamente a través de nuestros sentidos, sino también a través de nuestro intelecto; es así que el aprendizaje de las matemáticas reviste una particular importancia, pues constituye una herramienta básica para el estudio de otras ciencias, cuyos esfuerzos aunados permiten una más amplia percepción y comprensión del entorno natural a nuestro alrededor, que, gracias al avance científico y tecnológico actual, es el Universo mismo.

Más impresionante aún es el hecho de que al conocer mejor el Universo, lograremos una mejor comprensión del poder de Dios, Jehová, pues la inmensidad y perfección de su obra deja perplejo al más entendido, si goza de la humildad y sabiduría que todos los seres humanos debiéramos lograr, en vez de deslumbrarnos ante nuestro conocimiento o nuestros descubrimientos, adorando de nuevo a la obra, en vez de a su Creador.

Reconocida entonces la importancia de conocer las matemáticas, tan profundamente como posible, como una herramienta básica para el estudio de otras ciencias como la Física, Química, Astronomía, Biología, etc., que nos permiten apreciar mejor al Universo y son a su vez base para el estudio de otras ciencias o disciplinas de inmediata aplicación, como la Medicina, Metalurgia, Ingenierías, etc., debemos considerar ahora la mejor forma de aprender y enseñar las matemáticas.

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