Por: Edgar Orellana
No me quiero convertir en un defensor oficioso del gobierno de Álvaro Colom, pero apenas tiene tres meses gobernando y ya quieren que resuelva todos los desmanes que realizaron gobernantes anteriores.
A este gobierno no le han dejado ni un minuto de respiro, desde que asumió el poder en todos los medios se han dado críticas a lo que “podría ser su gestión” ni siquiera con el Presidente Alfonso Portillo asumieron una actitud tan crítica, no se diga con Oscar Berger, con quien todos los medios y columnistas, especialmente quienes hoy se rasgan las vestiduras, se mostraron complacientes y cerraron los ojos ante los actos de corrupción y la violación de las leyes.
En esta ocasión no existió ni siquiera el beneficio de la duda y desde ya los sabelotodo pronostican un mal gobierno, tratando por todos los medios de hacer difícil su período de gobierno.
Si los campesinos protestan, “es culpa del gobierno porque en tres meses no ha podido resolver un problema de tierras de 500 años”, que si los combustibles suben de precio, “es problema de Colom” aunque esta sea una tendencia mundial, o sea; cualquier situación que ocurra en Guatemala es culpa del “descalabro” de la esposa de Álvaro Colom.
Con el comentario que escribí sobre “Doña Sandra Torres de Colom” se generó que recibiera una gran cantidad de correos electrónicos, algunos muy acertados con puntos de vista interesantes del por qué los señalamientos a la primera dama, otros apoyando el comentario y otros más de algunas personas que son unos verdaderos patanes y que creen que con insultos se pueden combatir las ideas.
Yo insisto en que es muy poco tiempo para criticar a este gobierno, en este país la cantidad de problemas son quizá exagerados, pero es una herencia de gobiernos anteriores, quienes hoy critican al recién estrenado gobierno deberían explicar porque callaron y fueron complacientes con los desmanes de Berger.
Si hay resabios políticos-electorales, seguramente eso provoca que desde el primer día de gobierno hayan iniciado las críticas en torno a una gestión que apenas empieza, pero que no vaya el mandatario a intentar responder a los señalamientos porque entonces lo acusan de intolerante, de no soportar críticas, etc.
No va a faltar quien diga que soy oficialista o que tengo nexos con el gobierno y por eso mis comentarios, totalmente alejados de la verdad, tengo 21 años de ejercer el periodismo en Guatemala en medio de amenazas, persecución y todo lo que pasa un periodista en América Latina.
Le sigo dando el beneficio de la duda al Presidente de la República Álvaro Colom y de verdad espero que su gestión sea exitosa, que sea exitosa no por él, sino por Guatemala, de verdad que necesitamos un buen gobernante para que saque a este país de los inmensos problemas en que nos encontramos, Guatemala no es el Presidente, su gabinete o su esposa, Guatemala somos todos y si pasamos quejándonos de los problemas que enfrentamos desde hace muchos años, solo vamos a seguir con un clima de confrontación e inconformismo, lo menos que podemos hacer es participar activamente, reitero; por Guatemala especialmente y dejemos por un lado resabios e intereses partidistas.
Si el tiempo me dice que estoy equivocado, seré el primero en cuestionar a este gobierno, pero mientras no se le haya dado el beneficio de la duda y se esperen las acciones que pueda tomar, seguiré esperando que de verdad su forma de hacer gobierno saque a Guatemala de los ingentes problemas que abordamos.
No me quiero convertir en un defensor oficioso del gobierno de Álvaro Colom, pero apenas tiene tres meses gobernando y ya quieren que resuelva todos los desmanes que realizaron gobernantes anteriores.
A este gobierno no le han dejado ni un minuto de respiro, desde que asumió el poder en todos los medios se han dado críticas a lo que “podría ser su gestión” ni siquiera con el Presidente Alfonso Portillo asumieron una actitud tan crítica, no se diga con Oscar Berger, con quien todos los medios y columnistas, especialmente quienes hoy se rasgan las vestiduras, se mostraron complacientes y cerraron los ojos ante los actos de corrupción y la violación de las leyes.
En esta ocasión no existió ni siquiera el beneficio de la duda y desde ya los sabelotodo pronostican un mal gobierno, tratando por todos los medios de hacer difícil su período de gobierno.
Si los campesinos protestan, “es culpa del gobierno porque en tres meses no ha podido resolver un problema de tierras de 500 años”, que si los combustibles suben de precio, “es problema de Colom” aunque esta sea una tendencia mundial, o sea; cualquier situación que ocurra en Guatemala es culpa del “descalabro” de la esposa de Álvaro Colom.
Con el comentario que escribí sobre “Doña Sandra Torres de Colom” se generó que recibiera una gran cantidad de correos electrónicos, algunos muy acertados con puntos de vista interesantes del por qué los señalamientos a la primera dama, otros apoyando el comentario y otros más de algunas personas que son unos verdaderos patanes y que creen que con insultos se pueden combatir las ideas.
Yo insisto en que es muy poco tiempo para criticar a este gobierno, en este país la cantidad de problemas son quizá exagerados, pero es una herencia de gobiernos anteriores, quienes hoy critican al recién estrenado gobierno deberían explicar porque callaron y fueron complacientes con los desmanes de Berger.
Si hay resabios políticos-electorales, seguramente eso provoca que desde el primer día de gobierno hayan iniciado las críticas en torno a una gestión que apenas empieza, pero que no vaya el mandatario a intentar responder a los señalamientos porque entonces lo acusan de intolerante, de no soportar críticas, etc.
No va a faltar quien diga que soy oficialista o que tengo nexos con el gobierno y por eso mis comentarios, totalmente alejados de la verdad, tengo 21 años de ejercer el periodismo en Guatemala en medio de amenazas, persecución y todo lo que pasa un periodista en América Latina.
Le sigo dando el beneficio de la duda al Presidente de la República Álvaro Colom y de verdad espero que su gestión sea exitosa, que sea exitosa no por él, sino por Guatemala, de verdad que necesitamos un buen gobernante para que saque a este país de los inmensos problemas en que nos encontramos, Guatemala no es el Presidente, su gabinete o su esposa, Guatemala somos todos y si pasamos quejándonos de los problemas que enfrentamos desde hace muchos años, solo vamos a seguir con un clima de confrontación e inconformismo, lo menos que podemos hacer es participar activamente, reitero; por Guatemala especialmente y dejemos por un lado resabios e intereses partidistas.
Si el tiempo me dice que estoy equivocado, seré el primero en cuestionar a este gobierno, pero mientras no se le haya dado el beneficio de la duda y se esperen las acciones que pueda tomar, seguiré esperando que de verdad su forma de hacer gobierno saque a Guatemala de los ingentes problemas que abordamos.