11 de enero de 2008

Maduros




Por: René Rodas
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Se escucha en forma continua la crítica de jóvenes por la conducta de personas maduras o mayores, por no aceptar los cambios de la era moderna y no adaptarnos a la velocidad de la tecnología, ni a comprender o disfrutar de los juegos electrónicos.

No hay que olvidar que muchos integramos la juventud rebelde de nuestra época, que durante un tiempo los hombres usamos el cabello largo, la camisa fuera del pantalón, y protestamos contra el sistema en manifestaciones por causas justas. Pero nunca nos revelamos contra los valores morales, la ética, la cultura, las artes y las tradiciones.

Seguimos apreciando las buenas obras de teatro, disfrutamos la armonía de una buena composición musical, el talento del poeta que plasma sus sentimientos para la posteridad, y la expresión artística en diferentes formas.

Continuamos con el ánimo de aprender, de enseñar y participar en todo lo bueno del género humano, seguimos creyendo en el romance, asumimos la responsabilidad de nuestros actos y expresamos la alegría del alma a través del canto.

Por supuesto no rechazamos la el buen humor, la tolerancia, las buenas relaciones con nuestros vecinos, ni la invitación a una fiesta o la lectura de un libro. El tiempo nos ha permitido agradecer por un buen día, responder una amable sonrisa, levantarnos con ánimo para emprender la tarea del día y nos ha enriquecido con muchas anécdotas que contamos con entusiasmo. Hemos aprendido a reír de nosotros mismos, a ser tolerante con los conductores imprudentes en un día de tránsito pesado.

Hemos aprendido a disfrutar cuando se alcanza una meta, a ser realistas, a prosperar por el esfuerzo propio y sobre todo valorar los pocos momentos que se comparten con la pareja o los hijos.

Aun sin compartir la opinión de muchos jóvenes, se les respeta y se les trata de dar un buen ejemplo, pensamos que cuando dejemos este mundo habremos aportado un grano de arena que contribuya a hacerlo mejor y cuando la vejez llegue, no haber perdido el carácter para expresar y repudiar las cosas desagradables. Por el momento compartimos algunas cosas, recordemos que para la mayoría de nosotros “Los Maduros” la tecnología llegó cuando ya éramos padres.

Deseamos disfrutar del esfuerzo de toda una vida, deleitarnos con la compañía de viejos amigos y consentir a los nietos.

¡En el caso personal, aprender a bailar bien un vals!

1 Comentarios:

Anónimo dijo...

Tienes toda la razón. Esperamos que la generacion 0 reconozca ya lo que sucede. Muchas de estas situaciones se permiten en las escuelas(sus amigos/amigas tienen gran influencia porque son hijos de parejas con grandes problemas). Esta muy difícil,pero vamos a empezar primero por nuestra casa.
Feliz navidad y año nuevo.